“Mi cuerpo no forma parte del menú”

Vienen fechas en el calendario en las cuales vamos a poder reunirnos con compañeros, familia y gente que no vemos tan asiduamente. Son estupendas oportunidades de ponernos al día, saber del otro y compartir ratos agradables.

Es una realidad que en estas reuniones sociales, parte de las conversaciones pueden focalizarse en la comida y en los cuerpos propios y ajenos. Tanto si estás pasando por una época complicada con tu imagen corporal y son temas hirientes para ti, como si llanamente deseas conversar de otros temas, este artículo pretende dotarte de estrategias para lidiar con estos comentarios y establecer límites saludables.

La importancia de la asertividad

La clave está en el uso de la asertividad. La definición del término según la psicóloga Olga Castanyer es la capacidad de autoafirmarse, de respetar los propios derechos pero siempre respetando los derechos de los demás.

Usar técnicas de comunicación asertiva en reuniones sociales permite establecer límites claros sin generar conflictos innecesarios, sin caer en una postura de pasividad ni en un perfil de agresividad. Algunos ejemplos generales son los siguientes:

Técnicas de comunicación asertiva

  • Técnica del disco rayado: Repetir una respuesta corta y firme sin entrar en discusiones ni dar explicaciones excesivamente largas.
    “Prefiero no hablar de dietas o cambios físicos”.
  • Banco de niebla: Aceptar que la otra persona tiene su propia opinión sin discutirla, para luego redirigir el tema.
    “Veo que este tema te genera mucha curiosidad. Tenemos opiniones diferentes. ¿Qué tal llevas las clases de pádel?”.
  • Técnica del sándwich: Validar la intención de la persona, expresar nuestro límite y proponer un cambio de tema neutro.
    “Te agradezco el interés al respecto, sin embargo, es un tema del que prefiero no hablar. ¿Qué te parece si te cuento el último viaje que he hecho?”.

Cómo responder ante comentarios sobre el cuerpo o la comida

Y más concretamente, ante comentarios no solicitados sobre el cuerpo o la alimentación durante estas fiestas, te hago una recomendación de cómo puedes responder:

Si el comentario es sobre el cuerpo

«Te veo más delgado/a» o «¿Has subido de peso?».

Una posible respuesta podría ser: «Mi cuerpo no es un tema de conversación hoy, hablemos de cómo te ha ido el año».

Si el comentario es sobre la comida

«¿Vas a comerte todo eso?» o «¿Ya estás a dieta otra vez?».

Podríamos contestar: «Estoy escuchando mi cuerpo y disfrutando mucho de la comida, gracias».

Ante una presión por comer

«¿No vas a probar este postre que he cocinado especialmente para ti?».

Una respuesta respetuosa podría ser: «Tiene muy buena pinta, pero ya estoy llena. Guárdame un trozo para mañana, por favor.».

En definitiva, las claves para mantener la serenidad residen en establecer límites y reenfocar la conversación en temas que generen unión y complicidad (como proyectos compartidos, deseos para el nuevo año…); de esa validación hacia tu persona te será más fácil responder desde la calma.

Isabel Sais Ferrero

Por ti Psicología
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