Navidad en duelo, ¿Cómo afrontarlas?
Se acerca la Navidad, tiempo de reencuentros, regalos, y supuesta felicidad; sin embargo, tú estás triste y puede que enfadad@, quizá hasta te sientes culpable…, has perdido a un ser querido y lo que menos te apetece es sonreír, de hecho, si por ti fuera, incluso te meterías bajo la cama y no saldrías hasta pasadas las fiestas y todo lo que refleje Navidad, porque mires donde mires se respira ambiente navideño: luces, turrón, polvorones, anuncios de regalos y juguetes para los peques y los no tan peques…
Tanto si te gusta la Navidad como si no es así, este año van a ser unas fiestas diferentes, es más, tras una pérdida, la vida nunca volverá a ser la que era, no digo que sea peor, tampoco mejor, simplemente no será igual, algo ha cambiado.
Darse permiso para sentir en navidad tras una pérdida.
Precisamente por esta intensidad de emociones que sentimos cuando estamos en duelo, hoy, cobra especial relevancia el DARNOS PERMISO para estar tristes y sentir pena, claro que sí, qué se puede esperar sentir cuando alguien a quien queríamos ha muerto…
Por eso, yo te planteo, ahora que la Navidad ya está aquí, que te hagas 3 preguntas:
- ¿Qué te apetece hacer?
- ¿Cómo crees que te sentirías mejor?
- ¿Qué te va a hacer sentir menos mal?
Personalmente, esta última, es clave en relación con ese darnos permiso que decía antes, porque te permite asumir y aceptar que no tienes que estar bien, que no tienes que fingir algo que no sientes, que puedes estar mal.
Aparte de plantearte estas preguntas, también te sugiero:
- Comparte con tus familiares y amigos cómo te sientes, qué les agradecerías que hicieran; en ocasiones, los amigos y la familia no nos preguntan por temor a removernos y precisamente, eso es lo que necesitas, que te pregunten, porque sabes que le recuerdan…
- Si te ayuda crear un ritual nuevo, cuéntaselo, quizá, sin que tú lo sepas, ellos también han pensado hacer algo para recordar a esa persona que no va a estar.
Y si no quieren llevarlo a cabo, puedes buscar algún objeto o algo que puedas llevar encima como una joya, o un muñeco que te ayude encontrar esa calma.
Y los niños y adolescentes, ¿Cómo y qué hacemos con ellos? Lo primero es no mentirles, contarles lo que ha ocurrido usando las palabras muerte y fallecimiento, porque explicarles lo sucedido contándoles cosas como que se ha dormido o se ha perdido, puede generar un trauma a la hora de irse a dormir o si en la calle dejan de vernos, pensar que va a pasar como con ese ser querido, que se perdió y no regresó; y no queremos que eso suceda. Además, si les hablamos de la muerte con naturalidad, aprenderán a normalizarla, al fin y al cabo, si hay muerte es porque hay vida, van de la mano.
Con los niños podemos recurrir a los cuentos, a dibujar… para ayudarles a expresar lo que sienten; si nos cuesta a los adultos, ¿Cómo no les va a resultar complicado a ellos?
Y con los adolescentes, vamos a invitarlos a que compartan con sus iguales y con nosotros, los adultos, recuerda que han dejado de ser niños, y aún no tienen herramientas para manejar esta intensidad emocional que provoca el duelo y que ya ellos, por su etapa están en plena intensidad de cantidad de cosas que les suceden.
Actividades y claves para sobrellevar la navidad tras una pérdida.
Quiero finalizar este artículo proponiendo algunas actividades para realizar en estas fiestas:
- Dado que estamos en Navidad, podemos hacer un Christmas, una felicitación con dibujos si hay peques y alguna frase o carta escrita hacia esa persona que no está, podemos contar alguna anécdota que recordemos, o podemos decirle lo que haríamos si estuviera aquí, o lo que vamos a hacer este año que no está…
- También podemos cantar (si se nos da bien) o poner su canción favorita y dejarnos llevar por la emoción que aparezca
- Otra opción es encender una vela diaria mientras duren las fiestas.
- Y por último plantar un árbol, una flor, en su memoria.
Hagamos lo que hagamos, recuerda comunicarte con tus seres queridos acerca de tus necesidades y no reprimas tus emociones, date permiso para sentir.
Susana Herranz Tejera.


