Cómo superar los miedos y excusas para empezar a hacer ejercicio
La decisión de incorporar algún tipo de actividad física en nuestra rutina y la elección de cuál y cómo, es una cuestión que con frecuencia nos puede hacer dudar. Y desde esa incertidumbre es entendible que se deje pasar bastante tiempo.
¿A qué puede deberse? Quizás tenemos una relación negativa con el deporte por malas experiencias previas o por una inadecuada satisfacción corporal donde el movimiento tiene la única finalidad de quemar calorías o acercarse a una apariencia física en concreta. Ante esta indecisión, quizás te reconozcas hablándote de esta forme:
» Yo no puedo seguir el ritmo, si voy haré el ridículo»
» Voy mejor por libre sin entrenador, en las clases guiadas me siento más expuest@ y no lo disfruto» » Necesito un gimnasio donde vaya gente con un cuerpo similar al mío»
» Estoy hart@ de apuntarme y dejarlo a los pocos meses. Los gimnasios no son lo mío.»
Beneficios físicos y emocionales del ejercicio regular
Tanto si ahora estás valorando retomar o estás pensando en iniciar alguna actividad, recuérdate que mereces atender a tu cuerpo cuidándole con el movimiento o deporte que te apetezca. Fuera comparaciones. Fuera pensamientos exigentes. A tu alrededor la mayoría de las personas han tenido temores similares cuando empezaron.
Para no desmotivarte, céntrate en los beneficios personales que el movimiento te ocasionará (ganancia en fuerza, movilidad y elasticidad…) y en lo que la actividad y rutina te aportará (estar en contacto con gente, salir de casa, distracciones varias, mejor estado de ánimo y descanso nocturno…).
Es esencial que sea en una frecuencia que no roce la obsesión y priorizando que el cuerpo descanse para evitar lesiones y mayores repercusiones en la salud física.
Encuentra la actividad física perfecta para ti
Otro aspecto clave es el ambiente con el grupo, y/o si optas por opciones individuales, coincidir con un entrenador/a que te guíe y que sientas que fijáis ambos metas reales y graduales. Ésto te ayudará enormemente. A veces esta conexión y visión similar de la actividad física no se dá en las primeras experiencias. Sé paciente y no desistas.
Como dato de interés, el yoga se recomienda como disciplina de inicio para personas que no han tenido experiencias previas con otro deporte y para personas que quieran trabajar la consciencia corporal y la reconexión mente cuerpo. Aporta un completo sentido de bienestar emocional.
Ten presente que no hay un tipo de cuerpo mejor ni condición física para el movimiento. Tampoco hay una edad concreta para adquirir dicha rutina. Al hilo de ésto, te recomiendo la cuenta de Instagram de Sara Tabares (@saratabares) así como sus libros publicados.
Conclusión
En definitiva, respetemos la evolución y los cambios que experimenta nuestro cuerpo en el tiempo. Cada oportunidad de atenderlo y mimarlo es un inversión a futuro para nuestra salud física y emocional.
Isabel Sais Ferrero